Por: Jesús Helí Giraldo Giraldo


La Universidad del Cauca cumplió 150 años de historia universitaria en 1977, cuando yo cursaba mi último semestre en su facultad de ingeniería civil. El 27 de noviembre de ese año se realizaron en Popayán los actos conmemorativos, un famoso egresado dijo en un discurso durante la celebración del sesquicentenario que mientras algunas ciudades latinoamericanas tenían famosas universidades, como Lima con su Universidad de San Marcos, en Popayán había una gran universidad que tenía ciudad. Ese concepto, que comparto totalmente, indica la inconmensurable importancia que ha tenido, tiene y tendrá la Universidad del Cauca para Popayán, el Cauca y toda la región suroccidental de Colombia, y del país en general. Importancia de la cual no puede dudarse dado el prestigio institucional a través de siglos de cultura, con épocas brillantes cuando importantes celebridades nacionales buscaban el claustro para adelantar en él sus estudios, diez y siete presidentes de Colombia que culminaron allí su carrera confirman su prestigio.
Algunos egresados encabezados por el abogado Edmundo Mosquera, organizaron la Asociación de exalumnos, Asecauca capitulo Popayán, con el fin de unirse a la celebración de la efeméride del Alma Máter
A propósito, dice Ricardo Quintero Rivera, en nota enviada al autor, el 27 de septiembre de 2018:
“El Capítulo de Bogotá de la Asociación de Exalumnos de la Universidad del Cauca en Bogotá se constituyó por convocatoria de ASECAUCA POPAYÁN con el fin de promover la vinculación de los exalumnos residentes en Bogotá en pro de la Universidad en la perspectiva del SESQUICENTRNARIO DE LA FUNDACIÓN DE SU UNIVERSIDAD que se celebraría el 27 de noviembre de 1977.
La convocatoria me la encomendó telefónicamente Edmundo Mosquera en su condición de presidente de ASECAUCA POPAYÁN, acepté y en consecuencia acudí al exalumno, Senador caucano Mario S Vivas, expresidente del congreso de Colombia, y convinimos conformar una cadena para convocar a los exalumnos, voz a voz y por teléfono, a concurrir al auditorio de la Biblioteca de la Universidad de Bogotá FUNDACIÓN JORGE TADEO LOZANO.
La convocatoria y el motivo entusiasmó a concurrir y aprobaron la constitución del Capítulo de ASECAUCA Bogotá que eligieron presidente a Mario S Vivas y secretario a Ricardo Quintero, sin haberme enterado pues no participé en la asamblea de exalumnos dado que no soy exalumno de UNICAUCA sino su servidor voluntario”.
Los siguientes exalumnos se reunieron por primera vez, el 24 de junio 1977, acogiendo el llamado del Dr. Mario S Vivas y Ricardo Quintero: Oswaldo Rengifo Otero y Mario S Vivas Tróchez, Presidente Honorario Alberto Albán Liévano, Tesorero José Enrique Arboleda Valencia, Revisor fiscal Ligia Ante de Parra, Secretario Ricardo Quintero Rivera y Vocales: Jaime Paredes Pardo, Álvaro Orejuela Gómez, Antonio José Tafur Muñoz, Miguel Paz López, Luis Fernando Paredes Arboleda, Alonso Parra Pinilla, Otto Morales Benítez, María Teresa Tejada Arturo, Mario Enrique Pérez Velasco, Gustavo Duarte Uribe, Gerardo Amézquita Plaza, Alfonso Cabra Lara, Juan Sepúlveda y Tito Mosquera Irurita.
De esta manera surgió la Asociación de Exalumnos de la Universidad del Cauca, Asecauca, Capítulo de Bogotá, una asociación sin ánimo de lucro, domiciliada en Bogotá D.C., a la cual podrán vincularse los exalumnos de la mencionada Universidad residentes en Bogotá y el departamento de Cundinamarca. También pueden hacer parte de ella los egresados de la Universidad del Cauca que a pesar de vivir en otra región decidan vincularse a ella.
Su duración será indefinida, podrá formar parte de la Confederación de Ex alumnos de la Universidad del Cauca, de acuerdo con los estatutos que rijan la vida y desarrollo de la mencionada Confederación. Como filial de la Asociación de Exalumnos de la Universidad del Cauca, fue constituido el Capítulo de Bogotá-junio 24/77- EL Capítulo se propone vincular a los exalumnos, residentes en Bogotá y Cundinamarca, a los programas de la Asociación para procurar el bienestar, brillo y prosperidad de la Universidad y sus afiliados; estimular el espíritu de compañerismo y la solidaridad entre ellos, para lo cual diseñó planes y programas tendientes al logro práctico de sus propósitos. Una de sus primeras gestiones fue la realización de un directorio de exalumnos residentes en la capital del país y en Cundinamarca y establecer car contacto con ellos. Se afiliaron inicialmente, 66 exalumnos, cifra que irá incrementándose con la promoción realizada y los programas adoptados.
En el mes de septiembre de 1978 tuve la oportunidad de ingresar a Asecauca Capítulo Bogotá, al radicarme en la capital del país, después de haber obtenido el título de ingeniero civil en la Universidad del Cauca, el 7 de abril de 1978.
Cumplidas sus labores iniciales, la junta directiva de la Asecauca propició -septiembre 28/78 – una nueva asamblea general realizada en la Casa del Cauca, en Bogotá y aprobó tos Estatutos y se eligieron los nuevos directivos, quedando integrada así:
Mario S. Vivas, presidente; Álvaro Orejuela Gómez, Primer Vicepresidente, Eduardo Forero Segundo vicepresidente, Tesorero José Enrique Arboleda; secretario Ricardo Quintero Rivera, revisor fiscal Socorro Zúñiga. Vocales: Gerardo París García, Luis Fernando Paredes Arboleda y Jesús Helí Giraldo, Coordinadora de Capítulos, fue designada Martha Ilse Tejada Arturo.
La Asamblea aprueba los Estatutos y solicita al gobierno la aprobación de su personería jurídica. El Ministerio de justicia reconoce la personería jurídica de Asecauca, Capítulo Bogotá, según Resolución 4728 de 1980. Nuestra sede era la Fundación del Macizo Casa del Cauca, ubicada en la carrera 7ª con calle 12 en la ciudad de Bogotá, cuyo director ejecutivo, Ricardo Quintero Rivera, era, a la vez, secretario de Asecauca Capítulo Bogotá. En el piso 7º de esta antigua edificación, ubicada al frente del Palacio de Justicia y a una cuadra del parque de Bolívar de la capital del país y, por ende, del poder nacional ya que allí se congregan desde la presidencia de la república, la Alcaldía Mayor de Bogotá, el Congreso, las altas cortes, la catedral primada y gran parte de la historia nacional.
Muchos representantes de todos esos centros de poder pasaban por nuestra sede, ya que en 1978 fue elegido presidente de Colombia Julio César Turbay Ayala, quien vinculó a exalumnos de la Universidad del Cauca y personas de Popayán en altos cargos de su administración, comenzando por el secretario general, Carlos Lemos Simonns y otros como el general Raúl Alberto Paredes Diago, comandante de la Fuerza Aérea. Además, el ilustre payanés, Victor Mosquera Chaux, es nombrado Designado a la presidencia, cargo que le permitió ser presidente encargado Los nombramientos eran celebraban en Asecauca con nutrida asistencia.
Ante la crisis financiera de la universidad del Cauca, la junta directiva de Asecauca se dirigió ante el Dr. Carlos Lemos Simonns quien en forma amable y gentil nos invitó al palacio de San Carlos donde funcionaba la presidencia y allí en su propia oficina de la Secretaria General, nos invitó a sesionar en junta directiva y ofreció toda su colaboración ante el Consejo de Ministros para conseguir un buen aporte para la Universidad. El Dr. Luis Fernando Paredes y Jesús Helí Giraldo fuimos comisionados para ir ante el jefe de presupuesto del ministerio de Hacienda, y el propio Dr. Lemos se encargaría de adelantar gestiones ante los ministros de Hacienda y Educación. El resultado de esta gestión se vio manifestado en un auxilio que sacó a la universidad de la crisis, ésta, agradecida, envió un acuerdo del Consejo superior universitario en el cual agradece la gestión de la asociación de exalumnos capítulo Bogotá.

Durante dos años, entre 1980 y 1982, estuve en Casanare, en funciones profesionales, por lo cual me alejé un poco de Asecauca, sin embargo, cuando viajaba a Bogotá asistía a reuniones de junta. En este tiempo la Fundación Del Macizo sufrió alguna restructuración y cambió su Director ejecutivo y sede. Al regresa a Bogotá continué colaborando en la junta directiva y participando en todas sus iniciativas.
El 31 de marzo de 1983 la ciudad de Popayán fue azotada por un terremoto que dejó destruida la ciudad y las instalaciones de la universidad del Cauca, en este caso Asecauca desplegó toda su capacidad en cabeza del presidente de la junta directiva, Dr. Oswaldo Rengifo, ante el Banco Interamericano de Desarrollo, BID y las autoridades nacionales para conseguir los recursos para la reconstrucción. Durante los dos años siguientes celebramos reuniones periódicas en Bogotá con las autoridades regionales que se desplazaban desde Popayán, y em el Centro cultural Skandia y exponían el avance de la reconstrucción. En nuestro Boletín informativo, convertido después en revista Lumen, recogíamos toda la información, relacionada con el avance de la reconstrucción, con la cultura y la historia.
Surge entonces la necesidad de una sede propia que acogiera a los egresados y a la misma universidad del Cauca y a las dependencias oficiales regionales en Bogotá, para ello creamos el Comité Pro sede que tuve el honor de presidir, para estimular el apoyo de los exalumnos y caucanos establecimos un Bono del Benefactor que se entregaba en cada sesión de Skandia a quien aportara diez mil pesos a la campaña.
Para desarrollar esta campaña fue muy importante la vinculación del Maestro caucano del grabado, Luis Ángel Rengifo, quien generosamente donó 10 planchas originales de sus grabados para que los produjéramos y vendiéramos. Se elaboraron 700 grabados para vender a diez milpesos cada uno. El objetivo era reunir 7 millones de pesos, y comprar una sede en Bogotá en 1987 en el aniversario de fundación de la Universidad del Cauca.
La campaña pro sede fue fortalecida con la vinculación de Reinaldo Lindo Bolaños, una industria caucano residente en Nueva York, quien adquirió un paquete de grabados por un valor de un millón doscientos mil peos, vino a Colombia, se entrevistó con la junta de Asecauca y nos permitió durante varios meses ocupar una oficina de su propiedad como sede de la asociación de exalumnos. Para la fecha prevista habíamos alcanzado a reunir un poco más de tres millones de pesos gracias a la venta de los grabados del Rengifo.
En 1989 la junta directiva, viendo la dificultad para reunir más dinero para la compra de una casa, decidió adquirir una oficina, en el edificio Bancoquia, en el centro de la ciudad de Bogotá, con el dinero que alcanzamos a acumular, incluso parte del dinero fue aportado por algunos miembros de la junta. En años posteriores se compraron Acciones en le Club Caldas y así solucionamos el problema de la sede social y cultural, allí celebrábamos fiestas y actos académicos y culturales que programaban las Comisiones de carrera, ingeniería civil y electrónica, derecho y medicina hasta el año 2007, cuando el club fue liquidado. Igualmente, las oficinas fueron vendidas ene el año 2008.y el dinero producto de esta venta fu invertido en acciones en la Bolsa de Bogotá en Ecopetrol e Isagén y también en Davivienda.
Manteniendo el hilo conductor del cordón umbilical que nos une a la universidad, en Asecauca, nunca nos hemos alejado de la universidad del Cauca, han sido muchos los actos realizados conjuntamente en Bogotá. Hasta la capital del país se han desplazado los directivos universitarios encabezados por el rector Danilo Vivas, en un principio y, después, vinieron otros actos como los reconocimientos en el Capitolio nacional, donde la universidad del Cauca recibió la Orden del Congreso en grado Comendador en el año 2015, con la asistencia del rector Juan Diego Castrillón Orrego y los siguientes actos allí en los años sucesivos, además, encuentros de egresados, dos de ellos en Bogotá y el tercero en Popayán, todos con igual compromiso del Alma Máter, en cabeza del actual rector José Luis Diago Franco, junto a los egresados.
Para concluir quiero resaltar la maravillosa idea de crear el Centro de pensamiento Lumen, una alianza entre la universidad del Cauca y Asecauca capítulo Bogotá, proyecto luminoso surgido en medio de la pandemia del coronavirus, a través de la tele reuniones que nos permite la tecnología de las comunicaciones.
Jesús Helí Giraldo Giraldo
Bogotá, mayo 25 de 2020


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