194 AÑOS FORMANDO LÍDERES
Por: Jesús Helí Giraldo Giraldo
La misión definida por los fundadores fue: formar a los dirigentes de la nueva república, así nació la universidad del Cauca hace 194 años.
La pandemia junto a las crisis sufridas por la educación y la sociedad colombiana, la gran transformación de la cultura humana y el avance de la ciencia y la tecnología son indicativos precisos de que la universidad debe prepararse para un nuevo renacer, la misión de nuestra Alma Máter, recobra, así, más fuerza y compromiso.
Las condiciones sociales, económicas y políticas, producto de una cultura contradictoria y carente de valores, con predominio de desigualdades e injusticias, desembocan en la necesidad urgente de propender por una nueva república y, ante todo, por nuevos dirigentes. Surge, entonces, la responsabilidad de nuestra universidad de acatar el llamado de sus fundadores, Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, construyendo desde el claustro las nuevas propuestas que beneficien al país y a la humanidad en general con iniciativas incluyentes que vayan a la problemática humana, la escenifiquen haciéndola visible y aporten desde su apreciación consciente, científica e imparcial, soluciones viables que se traduzcan en bienestar y progreso.
Hacer énfasis en los valores es algo fácil para un centro docente, como el nuestro, fundamentado en el propósito de dejar luz a la posteridad. La disposición para generar los cambios requeridos por la humanidad, a pesar de la complejidad de los problemas, encontrará la creatividad necesaria y la innovación que descubre la simpleza de las soluciones cuando la ética y el amor alimentan el trabajo en equipo, despiertan la pasión por el bien comunitario y encienden la llama del compromiso con el ser humano.
La idea de universidad no puede continuar basada en la dependencia de lo económico, la educación superior significa mucho más y debe proyectarse hacia una Colombia superior donde la economía esté al servicio de la educación, no a la inversa. Hacer hincapié en el ser humano, en el bienestar de la sociedad y el desarrollo sostenible constituyen el verdadero significado de la educación con sentido humano y, a pesar de no ejercer incidencia fundamental, la economía, será ésta la mayor beneficiada cuando el país crezca en armonía.
194 años nos colocan muy cerca del bicentenario, una razón más para empezar a desarrollar una idea de universidad que trabaje por el ser, la sociedad y el conocimiento con enfoque en la formación práctica hacia el progreso de la patria, transmitiendo y generando nuevos conocimientos dirigidos a la solución de los problemas complejos de la actualidad, oportunidad para demostrar que la universidad trasciende de los planteamientos a las soluciones.
Reemplazar la formación individualista por una dinámica comprometida con los problemas sociales de Popayán, del Cauca y de Colombia transforma el conocimiento en servicio a la región con mejoramiento de la infraestructura de los municipios, el desarrollo rural y el progreso urbano, la educación, la tecnología, la paz, la convivencia y el bienestar de sus habitantes. Todo un concepto de formación colectiva. Los estudiantes aprenden en la práctica y el territorio aprovecha sus conocimientos, un pedacito de patria progresa y la prosperidad muestra las ventajas de la integración universitaria con la comunidad. La formación superior con ojos y oídos para ver las necesidades y escuchar a la humanidad, reflejada inicialmente en el vecindario, constituye la gran dinámica humana al salirse del oasis teórico a la experiencia real y objetiva.
La Asociación de exalumnos, Asecauca capítulo Bogotá y su centro de pensamiento Lumen, celebran este nuevo aniversario y expresan el compromiso de trabajar juntamente con la universidad para alcanzar los propósitos de formar el liderazgo que requiere la Colombia superior que anhelamos construir, de tal manera que podamos llegar a los 200 años viendo sobresalir a la universidad del Cauca entre las primeras instituciones de educación superior.
Jesús Helí Giraldo Giraldo
Presidente de Asecauca Capítulo Bogotá
Noviembre de 2021
EXALTAR CON GRATITUD LA FUENTE
Por: Jesús Heli Giraldo Giraldo
Presidente de Asecauca Capítulo Bogotá
El compromiso con la institución que nos otorgó el título profesional, en nuestro caso la Universidad del Cauca, es similar al contraído con la madre, fuente de vida. Porque la Universidad es la fuente de nuestros conocimientos y de la formación del nuevo ser que surgió al recibir el diploma y lo que ello significa al ser una notificación de que cumplimos los requisitos mínimos para obtener la acreditación como profesionales del área seleccionada. Pero realmente, el mayor honor, el proceso trascendental lo constituyen los años de carrera dentro de los claustros sagrados, históricos, tradicionales, añejos y centenarios; pletóricos de conocimientos y virtudes que representa nuestra Alma Máter.
El acto de graduación en el paraninfo Francisco José de Caldas frente al cuadro del Canto a Popayán que pintara el famoso artista payanés Efraím Martínez, donde plasma importantes pasajes de la historia de Colombia, su relación con las raíces payanesas y caucanas nos permitió enfocarnos en etapas icónicas de la humanidad y el saber. Reflejadas en laapoteosis las figuras del Quijote y Francisco José de Caldas nos remiten a los sueños y la ciencia, para recordarnos la epopeya que representa concluir una carrera universitaria y abrirse caminos en la vida de forma digna y trascendente. Es la hazaña quijotesca del estudio permanente figurada en el ejemplo del Quijote soñador, perseguidor de quimeras y conquistas ejemplares para la humanidad como las del sabio Caldas, oriundo de esta grata tierra y producto de su historia; quien cursó sus estudios en los claustros de Santo Domingo antes de convertirse en la Universidad del Cauca.
Esta transición a un nuevo estadio intelectual y académico otorgado por nuestra Universidad es lo que debemos reconocer los egresados donde estemos y como estemos. Nuestra Alma Máter nos dio las bases académicas, éticas y morales para desarrollar la vida profesional desde un marco diferente ubicándonos en renglones preponderantes y de gran responsabilidad en la sociedad.
Ese hilo conductor de la profesión, de conocimientos y de nuestro propio crecimiento sigue atado como un cordón umbilical invisible con el claustro del cual surgimos a un nuevo acontecer intelectual y académico. Así como el enlace con la madre biológica, aunque sea cortado al nacer, se mantiene a través de los años de forma imperceptible en las experiencias y la vida; incluso desde el más allá porque cuando muere nuestra progenitora seguimos tan atados como antes, nadie nos la podrá quitar al quedar instalada en lo más profundo del ser, imposible sacarla de nuestra mente y nuestro corazón. Igualmente, la Universidad del Cauca, continúa siendo nuestro faro académico a través de una relación que no puede concluir, simbiosis de la cual nos debemos concientizar e involucrar los egresados.
Desde Asecauca capítulo Bogotá queremos resaltar la importancia de llevar el nombre de nuestra Universidad siempre presente, dispuestos a celebrar sus aniversarios y estar listos para los 200 años de fundación en 2027. Reiteramos el compromiso para hacer del bicentenario una fecha memorable, a nivel personal, profesional e institucional entre todos los egresados, a quienes invitamos desde esta página a propender por el mayor prestigio de nuestra Universidad y hacerla más trascendente. Así como ella nos compartió su importancia al entregarnos el saber y reconocimiento profesional, con el cual queda implícito un propósito ético de dar luz a la posteridad desde la mente y el corazón.
Gracias
JHGG
Marzo 26 de 2022


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