Por: Jesús Helí Giraldo Giraldo

En el voto consciente se encuentra la herramienta más poderosa de la ciudadanía, es el motor de la democracia porque si se ejerce pensando en su significado y las consecuencias de lo que representa una elección, podemos concluir que el poder está en nuestras manos. Somos el fruto de las decisiones que tomamos en cada momento, hoy disfrutamos o sufrimos el resultado de nuestras elecciones pasadas, en cada momento estamos tomando decisiones que marcarán nuestras vidas.
¿Y qué puede ser más importante que decidir con nuestro voto el tipo de gobernantes que queremos? Además, que nos merecemos, y nosotros nos merecemos lo mejor, todos los humanos somos seres inteligentes, dignos de la creación, por eso Dios nos puso aquí, sólo basta que creamos en ello y nos apropiemos de ese precepto que nos conduzca por caminos de la ética y la estética. Estas dos cualidades van muy relacionadas porque corresponden a la belleza interna y externa del ser humano conformado por el conjunto mente-cuerpo, lo que pensamos debe manifestarse en nuestros actos externos.
Si queremos lo mejor para nosotros porque lo merecemos debemos entender que somos parte de un gran cuerpo universal llamado humanidad, también tenemos que aspirar a lo mejor para los demás. Si el país está bien todo sestaremos bien, todos somos Colombia, el país no es el mapa, ni el nombre solamente, lo constituyen sus ríos, mares y cordilleras, sus gentes y todos lo que en ella respiramos y sentimos, ese árbol llamado Colombia debe gozar de condiciones excelentes para el bienestar de cada una de sus partes.
Nuestra responsabilidad, entonces, es ser conscientes del gran significado de la patria, de sus habitantes y de su desarrollo, el cual no es para unos cuantos privilegiados o afortunados sino para todo el equipo humano que constituye la nacionalidad, somos sus integrantes, seres proactivos que con nuestra sinergia estamos dinamizando la vitalidad y el desarrollo nacional, estas fortalezas son suficiente razón para escoger mejor a quienes han de liderarnos.
Los poderes legislativo y ejecutivo no son términos abstractos, sino que están constituidos por personas, ellas manejan el timón de la barca que esperamos nos lleve a puerto seguro respecto a equidad y desarrollo y al cubrimiento de las necesidades elementales de la población en cuanto a alimentación, educación, salud, vivienda, empleo, respeto a la vida para disfrutarla en paz en plena vigencia de los derechos humanos para todos. El egoísmo que caracteriza a muchos dirigentes políticos tradicionales ha ignorado lo anterior, preocupados más por asegurar su reelección que por el bienestar nacional, por ello la opción es única y nuestra responsabilidad mayor para tomar la mejor decisión consciente y responderle a nuestro propio yo por la integridad ética para actuar y propender así por una estética nacional digna de mostrarse y admirarse.
Not. Escrito por el autor en el año 2022


Deja un comentario