Por: Jesús Helí Giraldo Giraldo
El amor universal de la unidad divina imprimió en su vientre la creación humana y de amor fecundo la llenó por siempre.
La fuerza de mi padre transformada en vida en dos polos opuestos entregaste al mundo y gracias a su atracción yo soy.
Su vientre fue mi lecho apacible lago su interior dispuso con afecto cálido protegió del frío al interno atleta que en la vida nada.


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